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lunes, 9 de julio de 2012

UNA NOCHE DIVERTIDA

No tenía con quien ir a pescar, por unos motivos u otros la mitad de la gente ya había echo  sus   planes, por lo que ya me veía en casa, cuando se lo comenté a mi cuñado si le apetecía ir cosa que no dudo ni un instante.


 El cebo ya lo tenía de las últimas mareas, cangrejos verde blandos de la ría, sapas negras también blandas pues me pasé una noche a ellas, y pulpo congelado de anteriores mareas, esté último se me va hacer inseparable.

Nos marchamos de casa a eso de las siete de la tarde en dirección a Galicia, a una zona que de noche  suele dar alguna chopa, cuando llegamos le comenté que había que pasar el oscurecer con el pulpo para luego pasar con los cangrejos,  teníamos que estar juntos para ayudarnos en caso de que u otro sintiera, algún róbalo, pues se me había olvidado el truel en casa. (No se me olvida más)





Ya en faena,  al  oscurecer que es la hora que más me gusta para  la pesca de la  lubina, Manuel  siente una bastante curiosa, pero como no traíamos el truel, había que forzar un poco para ponerla en una zona segura, pues la mar estaba bastante desigual, cuando venía la serie era peligroso, con lo que se soltó al intentar ponerla en una piedra, estaba engancha por el labio, cosa que también me pasó a mi al rato. pues creo que sería la pareja, no estaba mal sentimos dos con pulpo la noche prometía, ya más de noche no pusimos en una llastra, para poder lanzar al sitio donde las estábamos notando que picaban, aunque de vez en cuando nos llegara la mar, no tardamos ni un rato cuando ya tenía una en seco, esta vez con la ola la metí en una poza de la llastra, cuando estoy con ella en la mano veo a Manuel luchando con otra, le comento que haga lo mismo, que la meta con la ola para así no forzar.  Esta vez las dos nos son como las primeras, son un par de lubinetas de kilo y medio.






La noche prometía varias picadas y dos en el cesto, pero después de un buen rato no sentimos más, así que nos pusimos a pescar alguna chopa para casa, con los cangrejos y sapas. Tardamos  un buen rato en sentir, las primeras chopas,  pero luego fue un no parar.









Nos fuimos moviendo por la zona siguiendo las chopas, pues tengo esa costumbre, me voy moviendo por el pedrero, para llegar a la playa, ya al amanecer empezó a llover. Bastante cansados y con una buena mojadura, nos fuimos al coche pues había que volver, no pudimos hacer las fotos de rigor en la zona por culpa de la lluvia.

Ya de camino fuimos comentando lo ocurrido durante  la noche,  que nos pareció muy entretenida, dado como está la cosa.



El equipo empleado lo de siempre las cañas de fondo la hevia norte de 6,70, carrete con dos bobinas una con el 0,50 para pescar a la lubina y la otra 0,35 para la pesca de la chopas , gameta de 0,30 también para estas últimas y anzuelo mustad del 2. Cebo pulpo  congelado de otras mareas y cangrejos verdes blandos, sapas negras del pedrero, esta vez si que no vi gran diferencia entre ellos, pero a lo largo de la campaña ya iré dando mis experiencias.
Ya que creo que la sapa es mucho mejor cebo.